domingo, febrero 03, 2019

Cuántos domingos quedan por terminar
cuánta melancolía
cuanta tristeza, e iluminación
de presentir que el castigo de vivir
es haber nacido hoy y aquí
cuando el sapiens
se atiborro de saber, diferencia y hambre
que como algunas religiones
castigaron a los que perdieron la fe
y esta vez esa fe se imprime en papel
Cuántos domingos quedan por terminar
sin extrañar, lo que no tuve, ni lo quise ver
y ahora, sin aún terminar, el domingo por vivir
me abandonó, actuando el olvido, interpretando la indiferencia
Sin embargo, algunas tardes de domingo, sueño
tan real que se que estás y no para reconfortarme
sino para torturarme, culparme y clavar los clavos
de la prisión personal.
Sólo me queda pensar, casi soñar, que algún día
al final.
te lastimara en surco una lágrima de verdad
esa que lleva la sal de un mar en el que nunca quise
estar
Pero a pesar la realidad me devuelve
en este domingo por terminar
que no estaré para entender
si me castigaste o perdonaste
ELPR, Febrero 2019 (domingo)

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