Veermer de Delft
Quién nos dijo cuando nos pusieron en este mundo que vivir iba a ser tan difícil, tan complicado, tan triste y con tanta angustia. Nadie.
¿Creen que esto es pesimista?. ¿Piensan que estoy deprimido?. Y... SI
Capaz que sí, soy pesimista, estoy deprimido, muy deprimido, y ¿porqué?.
Porque debo dejarte ir. Sé que siempre vas a estar detrás de la pared y nunca podré desmoronarla.
Te dejo ir porque te amo, te dejo la puerta abierta porque no puedo vivir sin vos, te dejo ir porque yo no me puedo quedar. Y no me puedo quedar porque entonces sería vos la que te fueras, y prefiero sufrir por darte yo la espalda y no por verte ir de frente con un saludo y quizás un beso.
Con vos el amor siempre fue circular y espásmodico. En cada espasmo nos separabamos en cada vuelta cerrabamos el círculo y así eternamente, pero la eternidad tiene la maldicion del hastío y el aburrimiento. Solo pensar que la vida tiene fin, hace que todo se valore distinto, pero saber que a pesar del tiempo el amor siempre va estar lo convierte en hábito y no en emoción y aventura, en descubrir segundo a segundo la chispa del otro.
Sin embargo, ahora que estoy por dar el salto y dejarte en la otra orilla, la incertidumbre me carcome ¿si al pasarme a la playa de enfrente, me vuelvo mortal?
Es probable que el amor se vuelva indispensable y urgente, por tenerte antes de morir.
Ohh Dioses del Olimpo que han hecho, porque nos han maldecido, porque nos han dado la posibilidad de saber y de amar. Acaso los humanos los hemos traicionado, para castigarnos de esta manera. Quizás con gozar hubiera sido suficiente.
De cualquier manera seré pesimista, estaré deprimido, me angustiará perder la inmortalidad, pero te seguire amando todo el tiempo que este con vida.
