jueves, septiembre 30, 2010

VOLAR - UN AMOR EN LA ANTIGUEDAD

Henri Matisse - Acrobate - 1952


Previo y no sé porqué escribí este poema en un momento de mi vida en que el amor estaba cayendo por un abismo insondable, si la memoria no me traiciona, lo comencé en un sitio arqueológico y le dí final en medio de la caída, sólo fue aferrarme al sentimiento, sin rostro, sin sonrisa, sin nada solo al amor y esto, como dije, fue previo a unos pequeños relatos que hice con temática arqueológica.

Abrí los brazos y con dolor
crecieron plumas.
Bajé los ojos y divisé
en el hoyo la larva infame
me abalancé y entre mis pies 
había garras.
Caí al suelo, torpe y confundido.
Una punzante aguja hirió mi rostro.
Tenía pico.
Entonces le dí la espalda al viento
enfrenté desafiante al sol
y con esfuerzo desgarrador levanté vuelo.
Primero bajo muy bajo
circunvolé mi lecho, después mas alto
circunvolé mi casa.
Cual flecha pródiga
me disparé hacia el astro
cuando el corazón me explotaba 
calmé mi impulso, desplegué las alas
Me precipité despacio, muy despacio
un vaivén al norte, un vaivén al sur,
un circulo perfecto, el aire me suspendía.
En el preciso instante en que el silencio 
me embargaba
detonó un trueno, que me partió en dos
al erguirme teñí las manos
y con temblor inhumano 
dibujaste por última vez mi imagen pájaro
y al lado entre las rocas 
guardaste mi alma humana.

Esteban Pillado
Lugones, agosto 1997




miércoles, septiembre 29, 2010

VACACIONES



Veermer de Delf

Ayer, recién ayer me enteré que te habías ido, es verdad no te fuiste para siempre, solo de vacaciones. Pero no lo supe.
Sé que el  lugar es bello, luminoso, las playas, el agua, la temperatura ideal, la falta de preocupación te deben estar haciendo bien. Seguro que los dolores de cuello, o de piernas, ya te están desapareciendo, la piel debe estar tomando un color cobrizo que hará que tus ojos verdes resalten.
No quiero imaginarme tu cuerpo en bikini, ni tu cintura, ni tus pechos casi expuestos, no lo soporto, pero no por imaginarlos, sino porque es otro quien lo disfruta, lo mío es sólo recuerdo.
¿Cómo fue que yo estoy acá?, ¿Cómo fue que vos estés en el mar?. ¿Cómo fue que hoy viva de tu recuerdo? Y vos vivas con otro.
Acaso no me dijiste apenas ayer  que yo era quien ocupaba tus pensamientos.
Pero claro los pensamientos son eso, pensamientos, vuelan, buscan altura y ven desde arriba, muy arriba la realidad que en la mayoría de las veces está distorsionada.
La realidad es la  única verdad, es la soledad, son los pies sobre el piso, el lado izquierdo de la cama vacío, el silencio de muerte al otro lado del teléfono y lo peor la ignorancia de saber a donde estás.
Ya es hora de levantarse, es hora de empezar, es hora de aceptar que tu amor es solo un sueño persistente de una realidad que fue. 

sábado, septiembre 25, 2010

ADIOS

Amadeo Modigliani-Desnudo acostado



Esta mañana cuando me desperté, ya no estabas, te habías ido. Mi pregunta instantánea fue, ¿volverás?.
Busqué algún indicio, cajones sin ropas, un cepillo de dientes menos, no sé esas cosas que creo cotidianas .
Sin embargo, tu ausencia responde algo más, que falten las pantuflas que compartíamos o la radio a pilas que nos acompañaba todo el día, tu ausencia es porque el amor envejeció prematuramente, ¿verdad?.
Gastamos días, semanas, en conocernos, en darnos la vuelta a cada personalidad, midiendo, especulando, comparando, proyectando.
Cuando pensamos que podíamos cambiar al mundo, y que la lluvia a nuestro paso no caía, sin decirnos una palabra, subimos al departamento.
La pasión nos atacó, la desmesura, invadió los metros cuadrados de nuestros labios, y en menos de una hora yo te conocía poro a poro, y vos igual.
Hubo días, muchos días en que el universo, tan infinito, se reducía a cada una de las habitaciones, es más creo uno o dos rincones no visitamos nunca.
Hoy cuando quise recordar el tiempo en que caminamos tan desenfrenados, no lo puede recordar, el dolor me decía que viniste ayer, la nostalgia del amor me parecía toda una vida.
Me miré al espejo, ese del baño, que de frente te muestra el rostro, y por detrás el alma. Era yo, sí el de ahora, pero cuando miré atrás el vacío la oscuridad mostraba el tiempo ancestral.
Nada en la casa decía que volverías, entonces así vacío me senté en la cama que hasta hace minutos te cobija, tanto que aún estaba el tibio olor de tu cuerpo y con la cabeza entre las manos me pregunte. ¿Porqué? 

viernes, septiembre 17, 2010

EL DESTINO



Se perfectamente que existen diversas emociones que hacen que “uno” pierda la perspectiva de los hechos y las acciones a realizar, un viejo refrán dice, que el amor es ciego,  quizás porque es el sentimiento que mas acciones extrañas, incomprensibles, espontáneas, peligrosas y extremadamente excitantes “uno” lleva a cabo.
Me pregunto, cuáles fueron, son y serán los caminos, que ocurrirán en nuestras vidas, basadas en nuestro pasado, para que nos sucedan cosas ndividuales que nos lleven a un punto de estar nuevamente juntos.  ¿Hoy transcurrimos en el limbo  o definitivamente separados?, en verdad no lo sé, pero no dejo de preguntármelo.
Algunos finales sólo suceden si uno quiere, o como dice la psicología popular uno no se separa si el “otro” no quiere, y ese “otro” es por lo general  la mujer. Bueno…, verdades son verdades.
El silencio me mata, quizás ese sea el precio de que me conozcas hasta el último rincón, los años no han pasado en vano y me convenzo de que me aguanto, o mejor dicho me controlo, pero siempre tengo una excusa para no hacerlo.
Cuando claudico, me surgen las dudas, y me respondo quizás el silencio es la respuesta, es un IMPOSIBLE, así de grande, y lo afirmo, pero cada músculo se pone en acción y comienzo a escribir, pensando en como se verá tu rostro, tu hermoso rostro ante esto  repetidos hasta el cansancio.
Entonces vuelve la duda, dejo de escribir, pero al día siguiente se vuelvo y allí estoy frente a lo que escribí ayer, antes de ayer y antes de antes de ayer. Me prometo que si no encuentro la continuidad, dejo y tiro al cesto lo escrito.
Siempre le encuentro el hilo conductor, porque ese hilo está dentro mío, está grabado en el corazón, en la línea de mi historia personal, en ese espacio- tiempo, en que uno cree que puede forjar su destino total. Pero el destino (lo pienso ahora) ya esta determinado, uno solo le pone matices, pinceladas. Algunas son lo bastante fuertes como para darle un color profundo, entonces no nos damos cuenta que el destino es otro.
Pocos somos los que nos percatamos de que ese destino está. Nos convencemos que  con la razón lo creemos, pensamos y afirmamos que no es, que no existe,  pero si es.
Esta sensación se encuentra en esos rincones especiales de nuestro corazón, esos rincones que cada tanto, a través de un olor, de un sonido, de una textura, de un pensamiento, de un temblor nos hace mirar hacia nuestro verdadero destino. Por lo general los apartamos rápidamente, otras veces nos quedamos admirándolo tal cual a un  cuadro, o una estatua, o  un libro de esos que nos atrapan.
Pero la realidad es mucho más vulgar, esta mas aferrada a las estructuras visibles, tangibles, productivas. El amor, el espíritu, se puede atravesar, no es sólido, no podemos atraparlo. Pero ¡duele tanto cuando vuela, se escapa, se va!, duele verdad.
Los verdaderos valientes somos los que en algún momento, no les importa el almanaque se deciden y viven lo que les queda por vivir con quien quieren verdaderamente vivir, sin importar cómo, dónde y porque.
Pero las estadísticas están en contra de los románticos y siempre ganan los pragmáticos.
Y al igual que esas películas de alto contenido intelectual tiene varios finales, ¿Cuál será el nuestro?     

jueves, septiembre 02, 2010

Y SI TE HUBIERA HABLADO

Amedeo-Modigliani/ Nu de profile




Cuantos café he gastado en ese bar de mala muerte que quedaba frente a tu edificio. No sabes las tardes que te he visto salir, o que adivinaba tu ir y volver por la ventana de tu cocina, que apenas podía ver.
Si supieras los saltos que daba mi corazón cada vez que te veía cruzar el palier transparente y subir el diario, para que tus ojos no me vieran.
Al principio iba una vez por semana, después cada tres días y desde ayer sin faltar todo y cada uno de los días de la semana. Los que mas disfrutaba eran los sábados y los domingos, que salias y entrabas varias veces.
Si supieras las ganas que tuve una infinidad de ocasiones de acercarme y ofrecerme a llevarte las bolsas, o los paquetes, pero el miedo me lo impedía, en realidad varias veces te había visto bajar con dos chicos, y siempre esperaba que detrás de ellos viniera tu marido.
Pero me juré que nunca, pero nunca dejaría de verte, porque con vos lo que tuve fue amor a primera vista. 
Por casualidad, porque el destino me puso justo, justo frente a vos un día cualquiera, por una casualidad, y la suerte me mostró a donde vivías. Esa noche no pude dormir pensando en vos, solo logré ver bien tu rostro, perfecto, lo demás fue solo insinuación debajo de la ropa, lo otro, pura imaginación.
Siempre supe que era amor, me ponía nervioso, añoraba poder pasar mis dedos por tu rostro y besar tus manos, otra parte de tu cuerpo que vi bien, no sentía nada más, de sexo ni hablar, no sentía esa necesidad.
Me moría por escuchar tu voz. Un vez me las ingenié para preguntarte la hora y escuché tu voz, casi morí, suave, delicada, como de una niña.
Hoy vine especialmente preparado, cumplía un año de haberte visto. Ocupé la mesa de siempre estrategicamente ubicada frente a tu edificio, tomé el diario y pasaron las horas con sus respectivos cafes.
Minutos antes de que el atardecer comenzara, el mozo, que era al mismo tiempo el dueño me preguntó si yo te estaba esperando. Primero me sorprendí, porque jamás había hablado con él, segundo me sorprendí de como se había dado cuenta que era a vos a quien esperaba y tercero me sorprendí cuando me contó que te había visto salir ayer como si te estuvieras mudando.
Me levanté tranquilo, pagué y cuando estaba pasando por la puerta me dí vuelta y le pregunté si el sabía si eras casada. Me respondió que NO, que no eras casada.
Entonces me vino a la cabeza un viejo que poema español que solo me acuerdo unas estrofas: No he sido ni tu novio, ni tu marido, ni tu amante, he sido el que mas te he querido, con eso, con eso tengo bastante.