domingo, julio 23, 2017

El tiempo es un depredador

Existen, y aún más y más en este período de la historia de la humanidad un flujo de información, tan desvastadoramente  caótica, que un 98% de los que acceden por los innumerables y cambiantes usos de redes sociales, que van y vienen y se crean de modo, ese caos primigenio, es similar al caos (de una de las teorías) de la formación del universo. Pienso, y disgrego, si hoy con una alta tecnología a nuestro alcance nos cuesta entender en su totalidad esta compleja realidad, lo que debe haber sucedido a nuestros antepasados, cuando la misma sucesión de hechos dentro de su universo de conocimientos, debió transitar los cambios de la realidad (guerras, hambrunas, pestes, genocidios, luchas por poder, etc).
Sin embargo, y lo veo a diario, como dije en este momento de información global, instantánea, hasta la locura de filmar su propio suicidio, y hacerlo viral en las redes, que herramientas nos llenan nuestras ventanitas virtuales en teléfonos y pc, de frases, pensamientos, que en resumen dicen "sálvate a ti mismo", "elige tus propios sueños, sin importar nada". ¿no es como una contradicción?
Si este es el caos, la cultura universal, construida por nosotros mismos, siguiendo a profetas de una vida EXCLUSIVAMENTE MATERIALISTA, nos ha colocado en en esta realidad histórica, en donde la violencia, con distintos matices y sobre todo con el final de ella: LA MUERTE, porque esta realidad no esta construida por nosotros, los seres humanos de a pie, piensen en pueblos o etnias como las de los pueblos originarios, los hindues, los niños de Africa, las muertes en Siria, Afganistan, etc, etc, y cuál es el denominador común de este caos: EL PODER, LA DEMOSTRACIÓN DE UNOS POCOS, SI MUY POCOS, QUIEN LA TIENE MAS LARGA. (Perdón, me salio la argentinidad al palo).
¿Es pesimismo puro esto?, quizás, ¿Es cobardía?, en mi caso no, pero estoy cansado, y en mi contradicción deseo con profundidad dos cosas, una esfumarme de esta realidad cruenta, casi eterna en relación a mi posibilidades de vida, y la otra convertirme en militante de DESAPRENDER, todo lo que nos han ido metiendo, invadiendo nuestro centro clave el pensamiento, que sin lugar a duda nos lleva a los sentimientos.
Se que existe otra posibilidad la militancia fraccionada, pero creo que cuando se logre armar todas las piezas, será tarde.